El perfil del periodista en los cibermedios

El perfil de un periodista en los cibermedios

Presentación

Interacción y retroalimentación con el público

Un periodista no ejerce su profesión para sí mismo, la información no sigue una línea unidireccional, sino que es un altavoz de la sociedad. Es más, siempre se ha hablado de la labor social que lleva intrínseca la profesión: el periodismo puede cambiar las cosas y debe luchar por ello. En eso consiste el cuarto poder, en la capacidad de los medios de comunicación para generar una opinión pública que haga reflexionar a la ciudadanía.

Por ejemplo, una fotografía de un periodista que denuncie una injusticia social y que obtenga una gran repercusión en los medios, puede llegar a los altos poderes, hacerles reflexionar y presionarles para que actúen frente a ello.

Sin embargo, en la actualidad, ese poder se ha visto gradualmente reducido, y el poder de influencia de los periodistas, así como su prestigio, ha caído en picado. Solo algunas de las grandes figuras de la profesión (Iñaki Gabilondo, Carlos Herrera, Pepa Bueno…) tienen en su voz y en sus textos la capacidad de percutir e influir realmente en las acciones de la población.

Por ello, el periodista en los cibermedios debe ser consciente de que sus informaciones, sus artículos, sus vídeos… no tendrán ese carácter de prestigio y de superioridad intelectual que antes sí poseían. Ahora, cualquier persona en las redes sociales puede saber más que tú respecto a un tema (hay más maneras de adquirir conocimientos) o, simplemente, puede tener la información antes que tú.

Hoy en día, un periodista debe luchar más que nunca para que su información sea respetada, valorada y, sobre todo, creída.

En este sentido, el periodista ha bajado de un nivel “celestial” a uno “terrenal”; la balanza se ha equilibrado y el profesional se mide de tú a tú con su propia audiencia. Este rasgo, el ser consciente de la importancia que adquiere tu público, es fundamental en el perfil de un periodista en los cibermedios, pues la interacción y las relaciones que se formen con el público son básicas para la consecución de futuros resultados positivos.

Clemente Álvarez, jefe de redacción de Univisión Noticias en EE. UU. y editor de la revista Ballena Blanca, comentó en un taller sobre comunicación medioambiental y gestión de redes sociales impartido en Zaragoza, que uno de los factores a los que un periodista debe dar importancia en la actualidad es al de “crear comunidad y cercanía con el usuario”.

Como dice Álvarez, el crear cercanía con tus usuarios cobra un enorme valor en una sociedad donde el sentimiento de pertenencia a algo (a un medio, a un periodista, etc.) es uno de los elementos diferenciales. Sentir que formas parte de algo, que conoces a los protagonistas, que eres importante en el organigrama de un medio…

Un claro ejemplo de esta sensación de comunidad es ecosdelbalon.com. Si por algo se caracteriza este proyecto periodístico, además de por el rigor y la pureza con la que analizan el fútbol, es por su constante conexión y comunicación con su audiencia, a la que hacen partícipe, diariamente, de sus andanzas periodísticas.

Por concretar y evidenciar esta bidireccionalidad, una de sus secciones (Directo Ecos) consiste en recoger las preguntas planteadas por su publico y contestarlas frente a una cámara de vídeo. En estos, siempre han recalcado lo agradecidos que se sienten por la participación de su audiencia, a la que planteaban una pregunta (no suya, sino también de un usuario) al final de la sección.

Además, su frecuente actividad a través de las redes sociales (contestando a los usuarios, pidiendo temas sobre los que hablar, etc.) les ha convertido de un proyecto humilde, comenzado por dos personas, en uno mayor (apareciendo en Radio Marca y en Bein Sports, logrando entrevistas con Xabi Alonso…). Por eso es fundamental la creación de, como comentan ellos, una familia.

Diferenciación y especialización

El periodista nunca ha tenido que estar tan especializado en un ámbito específico ni ser tan diferente a sus “competidores” como en la actualidad. En un mundo, el de las redes sociales, donde cualquier periodista tiene la libertad de transmitir información a través de estas, el diferenciarte del resto de perfiles es uno de los rasgos más definitorios para sobresalir en el ámbito periodístico.

Evidentemente, la teoría es lo fácil cuando se habla de diferenciación, pero a la hora de ejecutar la idea es cuando las dificultades emergen y salen a la luz. Aquí surgen varias preguntas: ¿y cómo diferenciarte? ¿qué debería ser diferente, tú como periodista o tu información? ¿también puedes diferenciarte para mal?

Existe mucha información y, para contarla, muchos periodistas. Por ello, el profundizar en la información, el no quedarte en lo superficial e ir más allá, el dar un tratamiento distinto (otro enfoque), o el aportar un toque que diferencie lo que dices de otras personas es lo que le dará a tu información ese valor añadido necesario para ser distinto en un escenario donde prima la homogeneidad.

Por ejemplo, hay que informar sobre el próximo encuentro entre el Real Zaragoza y el Sevilla Atlético. Si de 10 periodistas, nueve te dicen que si los blanquillos ganan sumarán su séptima victoria consecutiva, estarán en lo cierto y, sin discusión, será una información válida. Sin embargo, si además añades que con los siete triunfos seguidos igualarían la mejor racha de encuentros ganados de la categoría esta temporada, la información pasa a tener ese matiz diferencial que la hará mejor.

El término diferenciación está fuertemente arraigado a los de originalidad e innovación, pues el periodista en los cibermedios que consiga ser distinto y hacer algo que no haya hecho nadie tendrá más oportunidades de destacar que el resto. Es una tarea difícil, pues en la actualidad se tiene la sensación de que todo está hecho, pero ahí entra los conocimientos y la “genialidad” de cada periodista.

Pero, como se ha dicho antes, se puede generar la duda de qué debe ser diferencial: tú como periodista o la información que viertes como profesional. En este caso, y en una situación ideal, creo que ambas tendrían que ir de la mano.

Si eres un periodista diferente, tu información debería serlo también.

Es más, el valor del periodista reside principalmente en la información que da, por lo que, si esta es distinta, repercutirá directamente en la figura del profesional, quien tendrá en su persona una virtud diferencial como periodista conseguida a través de lo que dice. Por eso es tan importante la marca personal de cada periodista. Es decir, que te conozcan y asocien a una característica, a una metodología de hacer periodismo, a una virtud diferencial como periodista…

Por ejemplo, MísterChip (Alexis), que se ha convertido en uno de los periodistas de los cibermedios con más seguidores en Twitter (más de dos millones). En él destaca lo comentado anteriormente, pues ha sabido diferenciarse de sus compañeros de profesión a través de un rasgo que le caracteriza: el análisis de datos y cifras en el mundo del deporte y, concretamente, en el universo fútbol.

Alexis vio un nicho de mercado en el mundo de los datos deportivos, pues ese ámbito no estaba cubierto con tanta intensidad ni regularidad como otros aspectos. Así, el periodismo de datos fue el hueco en el que introdujo su cabeza, distinguiéndose y evolucionando en un periodista especializado en los datos.

Este es otro de los rasgos característicos que definen el perfil de un periodista en los cibermedios: la especialización. Esta habilidad, como se ve en el caso mencionado de Alexis, se relaciona directamente con la anterior, pues cuanto más especializado esté el periodista en un tema, más diferencial podrá ser su información.

¿Por qué? Naturalmente, porque poseerá más conocimientos sobre el ámbito, y podrá aportar esos datos que los que tengan un conocimiento básico no estarán capacitados para transmitir. Es decir, añadirá ese valor diferencial que permitirá realizar una información más profunda.

Los ámbitos de especialización son innumerables en la actualidad, y cada vez aumentan, por lo que las posibilidades de introducirte en un tema son muy amplias. De las más tradicionales y comunes como deporte, economía, política y salud hasta las más recientes como videojuegos, turismo y cocina. Por ejemplo, nadie se podía imaginar hace unos años el crecimiento abismal que ha sufrido el mundo de los videojuegos. Los eSports (deportes electrónicos) son ahora mismo un ámbito de especialización tan válido como la ciencia o la tecnología.

Así pues, un periodista especializado en un ámbito en concreto o en una habilidad específica puede ser la diferencia entre un buen producto o un producto excelente.

Volviendo a la diferenciación, hemos hablado de ella dando por entender que esta manera de distinguirte del resto es positiva, por ejercer adecuada y éticamente la profesión como periodista. Sin embargo, como se muestra en el siguiente vídeo, existen periodistas que también han sabido diferenciarse de sus competidores, aunque haya sido por todo lo contrario.

Tras el caso de Tomás Roncero, se presenta una contradicción. ¿Cómo un periodista deportivo de ese tipo puede tener casi un millón de seguidores y tanta repercusión social? ¿Por qué todo el mundo conoce a Tomás Roncero y no a otros profesionales de la comunicación que cuentan con información de mayor calidad?

Como Roncero hay muchos más, especialmente en el periodismo deportivo. Y es que parece que, en la actualidad, diferenciarte en lo negativo puede llevarte a algo positivo. La audiencia lo pide, la audiencia sigue dando alas a este tipo de profesionales de la comunicación por su interés hacia ellos.

Sinceramente, pienso que el público que ve este tipo de contenidos (yo también los he consumido) lo hace siendo consciente de que lo que están viendo no es periodismo, sino mero entretenimiento.

El problema reside aquí, cuando los protagonistas de dichos espacios dan entretener a esos miles de personas que les siguen que la actividad que están llevando a cabo es periodismo y no entretenimiento.

Titular de la entrevista realizada a Josep Pedrerol
Fuente: Cadena Ser

Además, sacan pecho y se sienten orgullosos de su producto periodístico. Es entonces cuando se producen las eternas confusiones sobre qué es periodismo y qué no es periodismo, aquellas ambigüedades que tanto están dañando a la profesión hoy en día.

Adaptación a las nuevas tecnologías y a los nuevos medios

El periodista en los cibermedios debe contar en su perfil con una capacidad básica: la de adaptación a lo nuevo. Y es que cada vez existen más formas de hacer periodismo a través de Internet, donde el profesional de la comunicación tiene en sus manos la posibilidad de crear su propio contenido o de adaptar el ya existente a los nuevos escenarios.

Uno de estos nuevos escenarios es la red social Twitter, que se ha convertido en uno de los principales portales donde tanto medios de comunicación como periodistas pueden difundir información. La red social del pajarito tiene distintas funcionalidades, y muchos periodistas han aprovechado todas ellas para hacerse un hueco en el mercado actual.

Periodistas de alto renombre como Manolo Lama se han tenido que adaptar a esta nueva forma de hacer periodismo (no tuvo cuenta de Twitter hasta 2013), mientras que otros como Jordi Évole (unido a Twitter en 2008) o Ana Pastor (en 2009) fueron algunos de los pioneros en España en darle uso a esta red social, aprovechándola como medio para transmitir contenidos informativos y opinativos.

Otro de los medios estrella hoy en día es YouTube, y ya son varios los periodistas y medios de comunicación que están aprovechando la trascendencia de este nuevo medio, publicando contenidos en dicha plataforma. Medios de toda la vida como El País o Cope son algunos de los ejemplos de la necesidad de adaptación a estos nuevos escenarios digitales.

El País ya cuenta con 147 mil suscriptores y 8 mil vídeos, y su actividad diaria en YouTube es grande, pudiendo llegar a subir hasta 15 vídeos en un solo día. Eso sí, suelen ser de corta duración y bastante gráficos. Además, la realización de directos a través de esta plataforma también es uno de sus puntos fuertes.

Por otro lado, el programa Tiempo de Juego de la Cadena Cope también está ligando últimamente su trayectoria a YouTube. El canal tan solo cuenta con 44 vídeos (el primero de ellos data del 2 de noviembre de 2017) y no tiene tanta actividad como El País, pero la repercusión social de estos es mucho mayor, y el número de visitas, por ende, también.

Y aunque a muchos periodistas y a los medios les esté costando dar el paso para contar información a través de YouTube y se muestren reacios a ello, algunos periodistas sí han decidido lanzarse y sumarse a este nuevo medio que puede ser una gran puerta para los perfiles que tengan las características ya comentadas anteriormente (especialización, diferenciación, sentido de comunidad con tu audiencia…).

Quizás Campeones (un proyecto de periodismo deportivo centrado únicamente en YouTube) sea el canal más conocido, pues cuenta con 473 mil suscriptores, pero también existen otros periodistas como David De las Heras -periodista deportivo con 167 mil suscriptores- o Dani Senabre (19 mil), que están en YouTube haciendo un periodismo distinto al tradicional.

Uno adaptado a las nuevas tecnologías y a los nuevos medios; uno en el que no importa tanto el qué se cuenta, sino el cómo se cuenta; uno en el que el público toma un papel determinante…

También desde las empresas y desde el periodismo institucional se puede apreciar la necesidad de adaptación a las nuevas tendencias. Por ejemplo, desde el departamento de comunicación del Real Zaragoza, los esfuerzos esta temporada se han enfocado en potenciar su cuenta de Instagram, la cual ha visto como el número de seguidores ha aumentado de 15 mil (octubre) a casi 27 mil (marzo).

Más vídeos, más fotos y las historias de Instagram (Instagram Stories) han sido algunas las claves de una crecida que ha puesto en claro que hasta los clubes deportivos deben reconvertirse y adaptarse a la audiencia actual, más digital que nunca.

Por último, destacar el uso de herramientas como Periscope o Facebook Live para la transmisión de información. En su taller, Clemente Álvarez explicó que, actualmente, un periodista puede ejercer su profesión y obtener resultados de calidad fácilmente.

 “Tan solo con un móvil que tenga una buena cámara puedes hacer periodismo”.

Capacidad de transmitir información veraz, de calidad e inmediata

Si el periodista en los cibermedios tiene como principal objetivo de su trabajo el transmitir información a un público, deberá saber que esta constará con unas especificidades que la harán ser una mejor información, una peor información, o, simplemente, desinformación.

Como ya se ha dicho antes, en el mundo actual existe una cantidad de información abrumadora. Muchos medios de comunicación, muchos más comunicadores y muchísima más información. Por ello, el periodista en los cibermedios y la información que le acompañe jugarán un papel determinante en el escenario periodístico de hoy en día.

El profesional debe tener la capacidad de transmitir información veraz, de calidad e inmediata. Por veraz se entiende que lo que se cuente se ajuste a la realidad, a la verdad -que sea verídico, ni invenciones ni conjeturas-; por una información de calidad se entiende aquella información que ha sufrido un tratamiento intelectual y en la que se ha trabajado para ganarse un valor añadido; por inmediata, se entiende la información que se transmite en el menor tiempo posible desde su conocimiento.

En la actualidad, se demanda más que nunca un profesional de la comunicación que esté capacitado para cumplir esas tres funciones, especialmente las dos primeras. Y es que, en un panorama dominado por las redes sociales y los medios digitales, la facilidad para transmitir falsa información e información basura es fortísima.

Términos como fakes news o click bait están a la orden del día, y la búsqueda del clic fácil está llevando a los periodistas a unos límites éticos que en la mayoría de los casos deben sobrepasar para mantener su trabajo y rentabilizar sus cuatro años de formación.

Y lo más serio y preocupante de todo esto es que parece no importar ni afectar. Es como si los futuros periodistas que entren en el mercado laboral tienen que adaptarse a esta mala labor de la profesión. Es decir, o ser igual o quedarse fuera.

Por ello, han sido la mayoría de los propios periodistas que están ejerciendo en la actualidad los culpables de la pérdida de prestigio y de credibilidad que está atravesando el periodismo en los últimos años; y que ha llevado a la sociedad a esgrimir frases tan hirientes para los verdaderos profesionales de la comunicación como “periodista puede ser cualquiera”.

Los nuevos periodistas en los cibermedios deben combatir contra cosas como estas: contra las noticias falsas, contra el clic fácil, contra la información no trabajada ni contrastada, etc.

Anteriormente, hemos hablado de la veracidad, la calidad y la inmediatez como rasgos que debe tener la información ideal. Sin embargo, en ocasiones la inmediatez puede torpedear a las otras dos características. Especialmente en las redes sociales, esta velocidad para difundir cualquier tipo de información llega a anteponerse a la calidad y la veracidad de estas.

Como explicó Clemente Álvarez en su taller, en el medio donde trabaja (Univision), diariamente ven como otros medios de comunicación publican la información a toda velocidad, y se forma una cadena negativa en la que otros canales también se suman a esta arriesgada iniciativa y eligen la inmediatez como seña de identidad.

Ellos podrían hacer lo mismo y sumarse al carro de la rapidez, pero, por el contrario, Álvarez da algunas de las claves, las cuales también explica a sus redactores, para evitar caer en la tentación: verificar, comprobar, hacer llamadas (lo da como una de las claves en la actualidad, ya que pocos periodistas lo hacen) y, hasta no estar seguros de su veracidad, no compartir la información.

Un ejemplo que contó en el taller, el cual sorprendió a los presentes, fue este: en 2016, muchos medios, entre ellos algunos de renombre como El País o ABC, publicaron una noticia en la que decían que varios turistas en Santa Teresita (Argentina) habían matado a un delfín por sacarlo del agua y hacerse fotos con él (deshidratación).

Titular de El País sobre la noticia de la muerte de un delfín
Fuente: El País

Además, adjuntaron en el artículo fotos cogidas de un usuario de Twitter en las que se podían ver a varias personas cogiendo al delfín y haciéndose fotos con él fuera del agua. Sin verificar si eran reales, sin hablar con el usuario que las había publicado… Es decir, cogiendo lo primero que encontraron en las redes.

Imágenes de turistas con el delfín extraídas de Twitter
Fuente: El País

Por si fuera poco, también compartieron un comunicado que, supuestamente, había escrito Vida Silvestre denunciando este tipo de actos de maltrato animal.

Desde Univision, no se difundió esta información y se investigó sobre ella. Finalmente, y como argumentó Clemente, se descubrieron una serie de evidencias que demostraron que la información vertida por los distintos medios era falsa.

  • El hecho no había sucedido en la playa de Santa Teresita (Argentina), sino en otra, y el delfín volvió a ser introducido en el mar sin ningún daño.
  • Las fotos con los turistas y el delfín ya habían sido difundidas en 2013, por lo que no correspondían al período actual (2016).
  • Por último, llamaron a Vida Silvestre y estos desmintieron el comunicado, ya que en ningún momento llegaron a transmitirlo.

Este es un claro ejemplo de que, en un mundo como este, en el que la información no te deja tiempo para respirar y hasta puede llegar a colapsar, muchas veces vale más el observarla desde lejos, desde otra perspectiva, y dudando de cada palabra con el objetivo de obtener la mejor información posible y, sobre todo, la verdadera.

La calidad y la veracidad deben estar siempre por encima de la inmediatez.

Lo que no quita, eso sí, que la habilidad de velocidad y reacción que tenga el periodista para trabajar la información sea importante. Si se consigue una información veraz y de calidad, y además con la mayor inmediatez, estaríamos ante el mejor panorama posible para el periodista y para el medio de comunicación.

Conclusión

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *