
Asociación Kumara, Infancia del mundo/Fuente: Google.
La casta Dalit, coloquialmente conocida como “los intocables”, son una parte de la sociedad marginada en la India y en Nepal. Son aquellos que nacen y tienen una vida dentro de la marginalización, exclusión y violación de los derechos humanos. Detrás de la cara de la marginación se encuentra la parte más silenciada de este problema que son las mujeres y los niños que se están totalmente ajenos de una educación y un hogar seguro, sin apenas poder aspirar al futuro que más deseen.
Sin embargo, hay asociaciones que luchan a favor de que esta parte de la sociedad Dalit puedan acceder a sus derechos en la práctica, este es el caso de Kumara. Esta fundamental labor la llevan a cabo todos aquellos voluntarios y trabajadores de esta ONG, como es el caso de Vega Luengo, trabajadora de Kumara.
- Cuéntame un poco sobre la asociación Kumara y qué labor hace en especial
Es una ONG que se creó en el 2004 con sede en Zaragoza por un grupo de padres que habían adoptado unas niñas en la India, y era una forma como de volver al país lo que les había dado, que era lo más bonito que tienen y eso siempre lo llevan por bandera. Entonces empezó como algo muy pequeñito y poco a poco pues fueron viendo pues que tenían algunos socios que ayudaban en algunos proyectos en la India y Nepal, sobre todo con la infancia y luego vieron pues que aparte de la infancia, también es importante pues enfocarse en la mujer india.
Sobre todo, nos enfocamos en una parte de la sociedad india que es la población Dalit, la casta más baja del país, y en especial en las mujeres Dalit que son la parte de la sociedad más vulnerable de la India.
- ¿Cuál es el trabajo que desempeñas tú en esa asociación?
Soy la técnica de proyectos de cooperación y educación, aunque también llevo las redes sociales de la asociación, y contacto con voluntariados, gente de prácticas que trabajan con nosotros, y organizamos talleres sobre todo en Aragón a nivel local, pero tenemos el trabajo de cooperación internacional que serían los proyectos en la India que es el trabajo de educación para el desarrollo y ciudadanía global con temas de igualdad de género, el discurso del odio, y hacemos también ciclos culturales sobre India, trabajando en temáticas alrededor de la mujer Dalit para crear una sociedad un poco más empática.
- ¿Qué fue lo que a ti te llamo de esta asociación en especial para querer involucrarte en ella?
Bueno, me gustó sobre todo crear una ONG pequeñita y también tenía ganas de poder hacer una labor más local, y también tenía un poco más de libertad de poder crear sobre todo en los talleres y la parte educativa. Como era la única empleada, pues podía elegir un poco las temáticas y tenías un poco esa libertad de poder trabajar en temas que me interesaba y poder llevar a cabo esos proyectos que yo diseñaba yo misma. Entonces ha sido un proceso en esa parte muy bonito de poder pensar, diseñar, ejecutarlo y ver los resultados.
- ¿Porqué Kumara se especializó en esa área geográfica y tratar el tema de las mujeres y los niños dalits y no en otras zonas?
Ellos tenían algunos contactos en la India debido también a todo el tema de las adopciones que hicieron de las niñas. Luego también Montse, que es la vicepresidenta de una asociación de adopciones trabaja en la India y en otros lugares, entonces, a raíz de contactos que han tenido, pues el trabajo en esas zonas porque tenían, pues creo que eran unos contactos de unos curas, unas monjas, y allí, sobre todo en la India, debido al problema de poder trabajar desde el extranjero y enviar dinero, casi todas las veces trabajamos con organizaciones religiosas, aunque no seamos unidos a esas ideologías, pero porque no hay manera de poder trabajar.
Entonces, debido a eso, a los contactos y que se ha trabajado siempre en las mismas áreas hay como una relación más cercana con los socios locales, que serían esas personas que luego implementan los proyectos que diseñamos con ellos.
- ¿Cuál es papel de la mujer Dalit actualmente? ¿Cómo asociación habéis notado un cambio en este desde cuando comenzasteis hasta ahora?
Sobre todo lo hemos notado en la zona en la que trabajamos, que se llama Nagavara. Al ser la India tan grande, que son 1,4 billones, en comparativa no es tanto, pero son, entre la India y Bangladesh, un caso entre el 3% de la población, o sea que es bastante grande.
Lo que sí que hemos notado es que a raíz también de empoderar, de dar educación y sanidad a estas mujeres, pues sobre todo hemos conseguido que esas niñas puedan también estudiar, porque allí se casan sobre todo con 14-15 años.
Entonces, si consiguen estudiar y también los padres entienden la necesidad de los estudios es más fácil que se casen más tarde, porque bueno, esa parte, pues una parte cultural es muy complicada romperla, los matrimonios contactados siguen existiendo, al estar muy interiorizado en la sociedad.
Entonces, aunque se continúan casando ya lo hacen más mayores, pudiendo elegir un marido que esté un poco más asemejado a su nivel cultural y social, que tristemente, pues es lo único que pueden aspirar.
También hemos notado que ha habido un mayor acceso a la educación en las chicas, y estamos también con programas de becas para poder hacer que estas chicas puedan ir a la universidad o hacer cursos superiores. Son impactos pequeños pero que poco a poco se van notando.

Mujer que aspira a tener una mayor educación para mejorar en su futuro/Fuente: Julia Manero Sánchez.
- ¿Por qué pese a existir asociaciones, como Kumara, sigue existiendo desigualdad en la educación y manutención de niños en países desfavorecidos? ¿Qué es lo que está fallando?
Por mi experiencia y por lo que he podido investigar, la India resulta ser un país que es como un continente, entonces hay tanta diversidad de culturas, de idiomas, de religiones, de realidades, que es muy complicado poder llegar a todos los estratos.
Y también a nivel político, creo que la India, aunque haya un presidente como tal, cada estado es como un país, tiene su propio presidente su propio idioma, etc. y hay estados que están mucho más avanzados y que no están dentro de los que serían los ratios de pobreza, pero que hay otros estados como el que trabajamos que sí.
Entonces es tanta diferencia que yo creo que si vas a una ciudad grande y no lo notas tanto, ves que es más occidental, por ejemplo, están más abiertos de mente, puedes hablar de muchos temas, pero en las zonas rurales de la India son más cerrados de mente.
Entre la estigmatización que tienen por ser Dalit por ser la casta más baja y marginada de la India con la educación puedes conseguir mejorar, pero ya estás marcado, ya sea por tu apellido, por la zona que vives o por tu familia.
Yo creo que es, sobre todo en India, la parte cultural porque hay mucha diferencia entre lo que es a nivel político, democrático, a lo que luego es a nivel social.
Luego al ser una población tan grande, pues hace un impacto de cambio de mentalidad, y la ayuda llega todo lo que se puede, pero hace falta muchísimo más.

Mujeres Dalit y una voluntaria de la asociación Kumara/Fuente: Kumara Infancia del Mundo.
- Podrías lanzar un breve mensaje de porqué son tan necesarias estas asociaciones.
Yo creo que estamos en un momento que hay mucho odio, mucho miedo a lo desconocido, al extranjero, a lo diferente, y es importante también conocer que hay otras realidades, otras personas, que están en la misma situación.
Es importante conocer que han nacido en un lugar que no han elegido, con unas circunstancias que no han elegido y que tenemos que ser más abiertos de mente para poder comprender también su realidad, que es lo que les pasa y poder de una manera u otra, si no es ayudar económicamente, pero que no todos podemos hacerlo, al menos entenderlo y ser más empático y poder difundir también los mensajes. Entonces creo que es importante que se eduque tanto desde niveles de la infancia hasta los adultos, a tener una mirada más abierta y más y aceptando más lo diferente.